26 de enero, Día Mundial de la Educación Ambiental


Los retos ambientales actuales, como las repercusiones relativas al cambio climático, la contaminación del aire y el agua, el saneamiento inadecuado y los riesgos relacionados con productos químicos peligrosos como [poner un par de ejemplos], exigen acciones colectivas urgentes para reducir sus efectos nocivos en la salud y en el bienestar de las personas a lo largo del curso de vida.1

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que 24% de la carga mundial de enfermedad y 23% de todas las defunciones pueden atribuirse a factores relacionados con el ambiente. En los países en desarrollo el porcentaje de mortalidad atribuible a causas ambientales es de 25% y, en los desarrollados, de 17%. La contaminación del aire es uno de los riesgos ambientales más importantes para la salud.1

Con el propósito de hacer frente a estos desafíos se han puesto en marcha diversos planes y estrategias. Recientemente la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en colaboración con sus Estados Miembros hizo un llamado al sector salud para liderar el abordaje de los determinantes ambientales de la salud en la Región de las Américas, a través de la Agenda para las Américas sobre salud, medioambiente y cambio climático 2021-2030. La agenda se centra en “mejorar el desempeño de los programas e instituciones de salud pública ambiental; fomentar sistemas de salud sostenibles y resilientes desde el punto de vista medioambiental; y promover ciudades y comunidades saludables y resilientes desde el punto de vista medioambiental”.2

En el contexto mexicano, el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) tiene más de 30 años haciendo investigación en temas de salud ambiental, con mayor énfasis a los problemas de la contaminación ambiental y del agua, así como efectos a la salud por la exposición a metales, tóxicos, pesticidas, etc. Los resultados de estos estudios han contribuido y seguirán contribuyendo a la discusión sobre el riesgo que los efectos del medio ambiente, tienen sobre diferentes eventos en salud en México, con el fin de apoyar en la formulación de políticas públicas e intervenciones más eficaces.3

A través de la Escuela de Salud Pública de México (ESPM), el INSP ha sido partícipe en la formación de profesionales de la salud capaces de diseñar, ejecutar y evaluar acciones y programas de prevención, atención y capacitación relacionados con factores ambientales, que contribuyan al mejoramiento y mantenimiento de la salud, a la toma de decisiones y al diseño y establecimiento de políticas relacionadas con salud y ambiente a través de los programas de maestría y doctorado en salud ambiental.4, 5

Por otra parte, en el INSP se ha mantenido una vinculación entre centros al interior y se han coordinado esfuerzos para contar con una institución ambientalmente responsable a través de la implementación del Programa de Gestión Ambiental (Eco-INSP) y el Comité de Gestión Ambiental, logrando una disminución de toneladas de desechos sólidos, generando compostas y estableciendo sistemas de ahorro de energía eléctrica.6

Como parte de su compromiso local y global con el tema, el INSP ha propuesto construir y desarrollar un Programa Especial sobre Salud Planetaria, con el objetivo de generar políticas basadas en la evidencia para promover la salud, el bienestar y el desarrollo, y al mismo tiempo, preservar el medio ambiente.7

Si deseas ser parte del cambio por un planeta más limpio y saludable, te invitamos a tomar el curso virtual “Conceptos básicos de Salud Ambiental”, disponible en la plataforma CLIMA del INSP, o participar en la convocatoria de la ESPM para los posgrados en Salud Ambiental.




Fuentes

Última actualización:
martes 25 enero 2022 09:30:53 por Webmaster INSP