Sistemas alimentarios: un llamado mundial urgente


La combinación de dietas pobres y estilos de vida sedentarios ha conducido a un aumento en la obesidad, no solo en los países desarrollados, sino también en los países de bajos ingresos, donde el hambre y la obesidad a menudo coexisten.

En los últimos 40 años, la dieta mexicana ha pasado de alimentos frescos y sin procesar a productos ultaprocesados con alto contenido de azúcar, sal y grasas. Esta transición también ha llevado a México a convertirse en uno de los países con las tasas de lactancia maternas más bajas en el mundo. Además, una inversión insuficiente en infraestructura para el acceso a agua limpia y potable, y la existencia de medidas regulatorias débiles, han contribuido en la alta prevalencia de malnutrición y obesidad en nuestro país.1

La acción colectiva en 150 países es lo que hace del Día Mundial de la Alimentación uno de los días más celebrados del calendario de las Naciones Unidas. Se promueven la conciencia y la acción en todo el mundo a favor de quienes padecen hambre y de la necesidad de garantizar dietas saludables para todos.2

Por segundo año consecutivo, este 16 de octubre conmemoramos el #DíaMundialdelaAlimentación 2021 mientras los países de todo el mundo se enfrentan a los efectos generalizados de la pandemia de COVID-19. Durante este año y medio, México, al igual que otros países, ha experimentado una rápida transición nutricional que ha dado como resultado una alta prevalencia de obesidad y enfermedades crónicas no transmisibles que coexisten con la malnutrición.3

Casi el 40% de la población mundial no tienen acceso regular a alimentos inocuos, nutritivos y suficientes. Junto al cambio climático y los fenómenos extremos a los que se enfrentan los agricultores, la pandemia de COVID-19 ha incrementado la dificultad para vender sus cosechas. El aumento de la pobreza ha forzado a un mayor número de habitantes de la ciudad a utilizar los bancos de alimentos.4

Todo esto evidencía la urgencia de un cambio. Se necesitan sistemas agroalimentarios sostenibles que sean capaces de alimentar a 10,000 millones de personas en 2050.4

Es crucial que los gobiernos reestructuren las políticas para fomentar la producción sostenible de alimentos nutritivos asequibles y que promuevan la participación de los agricultores. Se requieren políticas que promuevan la igualdad y el aprendizaje; que permitan impulsar la innovación, estimular los ingresos rurales, ofrecer redes de seguridad a los pequeños agricultores y desarrollar la resiliencia climática. Estas políticas deben estar respaldadas por un aumento considerable de la inversión responsable y un apoyo enérgico para reducir los impactos medioambientales y sociales negativos en todos los sectores, especialmente en el privado, la sociedad civil, los investigadores y el ámbito académico.4

Es el momento de mirar hacia el futuro que tenemos que construir juntos




Fuentes

Última actualización:
viernes 15 octubre 2021 15:02:29 por Webmaster INSP