Tuberculosis: una epidemia que debería quedar en el pasado


La tuberculosis (TB) ha estado entre nosotros durante mucho tiempo; una epidemia que debería pertenecer al pasado sigue avanzando mundialmente. Aunque existe un tratamiento antituberculoso eficaz y asequible, cada año aparecen en todo el mundo nueve millones de nuevos casos de TB y se producen cerca de dos millones de muertes por esta enfermedad.

La TB es una enfermedad infecciosa que suele afectar a los pulmones y es causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis. Se transmite de una persona a otra a través de gotitas generadas en el aparato respiratorio pacientes con enfermedad pulmonar activa.1

La infección suele ser asintomática en personas sanas, dado que su sistema inmunitario actúa formando una barrera alrededor de la bacteria. Los síntomas de la TB pulmonar activa son tos, a veces con esputo que puede ser sanguinolento, dolor torácico, debilidad, pérdida de peso, fiebre y sudoración nocturna1.

En 2019, se identificaron más de 19 mil casos nuevos de TB respiratoria y poco más de 4 mil casos de otras formas de tuberculosis, siendo más frecuente en el grupo de 25 a 44 años.2 Además, se registraron mil 982 defunciones por esta patología; el 89.2% correspondió a la forma pulmonar, 5.4% del sistema nervioso y 5.4% por secuelas de tuberculosis.3

La TB activa sensible a los antibióticos se trata con una combinación estándar de cuatro medicamentos que se administra durante seis meses al paciente y debe ir acompañada de la facilitación de información y apoyo por parte de un trabajador de la salud o un voluntario capacitado a tal efecto. Sin ese apoyo, la adhesión al tratamiento es más difícil.4

Sin embargo, la farmacorresistencia se ha convertido en una barrera importante para lograr el control de la TB. La farmacorresistencia surge cuando los medicamentos antituberculosos se utilizan de manera inadecuada, debido a una prescripción incorrecta por parte de los proveedores de atención de la salud, a la mala calidad de los medicamentos o a la interrupción prematura del tratamiento por parte de los pacientes.4

El 24 de marzo de cada año se celebra el Día Mundial de la Tuberculosis para concienciar sobre las terribles consecuencias sociales, económicas y para la salud de la TB y acelerar los esfuerzos por poner fin a la epidemia mundial de esta enfermedad.5 En esta fecha se conmemora el día en el que el Dr. Robert Koch anunció que había descubierto la bacteria que provoca la TB, lo que posibilitó diagnosticar y curar la enfermedad (1882).

En este día, la Organización Mundial de la Salud hace un llamamiento a los gobiernos, las comunidades afectadas, las organizaciones de la sociedad civil, los prestadores de atención de la salud y los asociados nacionales e internacionales para que unan sus fuerzas con el fin de poner fin a la TB.




Fuentes

Última actualización:
martes 23 marzo 2021 20:20:51 por Webmaster INSP