Línea de investigación en Sistemas de información en salud y Carga de la enfermedad


La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha descrito al sistema de salud como un conjunto de bloques fundamentales que operan de manera interrelacionada para mejorar la salud de la población, disminuir las brechas en salud y alcanzar la protección social en salud. La Información es uno de estos bloques fundamentales que, idealmente, debería incorporar de manera veraz y oportuna indicadores sobre los determinantes de la salud, así como del estado de salud de la población y del desempeño del sistema de salud. Esto a través de un sistema integrado que sirva como vínculo de interrelación entre todos los componentes y, que es utilizado para la toma de decisiones en todos los niveles de la organización del sistema de salud. Las fuentes de información en salud rebasan las fronteras del sector salud, principalmente en el dominio de los determinantes de salud. Esto debido a que la mayoría de los determinantes de la salud se generan en otros sectores, tal como el social, el laboral y el ambiental, por mencionar algunos. Así mismo, las características demográficas de la población se captan a través de los censos de población y vivienda. La información sobre otros aspectos específicos, relacionados con la determinación de factores de riesgo a la salud, puede ser generada a través de encuestas poblacionales. Los sistemas de información para la administración de los servicios de salud en las instituciones son, a su vez, otra fuente de datos del sistema de información.

El sistema de información en salud podría describirse como el conjunto de subsistemas, dentro y fuera del sector salud que producen datos relevantes para la construcción de indicadores en los dominios de la información en salud: Determinantes de la salud, estado de salud de la población y el desempeño del sistema de salud. En este contexto las fuentes podrían clasificarse como poblacionales o administrativas. Como su nombre lo indica, las poblacionales nos brindan información de toda la población en un país mientras que las administrativas solo de las personas que tienen contacto con el sistema de salud y de las actividades mismas del sistema de salud. También, las fuentes pueden catalogarse como rutinarias o periódicas. Las fuentes de información rutinarias tienen que ver con datos generados por las instituciones del sistema de salud, como la vigilancia epidemiológica, pero también otras fuera del sector salud, tales como el monitoreo ambiental. Las fuentes de información periódicas incluyen las estadísticas vitales (nacimientos y defunciones), que se generan anualmente. Algunos países tienen sistemas periódicos de encuestas poblacionales, tal es el caso de las ENSANUT en México.

En México, como en la mayoría de los países, estos subsistemas han sido desarrollados en forma paralela e independiente dificultando, en la actualidad, la capacidad para integrarse en un sistema de información que permita maximizar la calidad y el uso de la información para la toma de decisiones y la rendición de cuentas. Es por esta razón que se ha acrecentado el interés por el desarrollo de conocimiento para la integración, utilización y análisis de la información proveniente de todos los subsistemas en el sistema de información en salud.

Por otro lado, para construir una política de salud acorde a la nueva realidad epidemiológica, es necesario identificar cuáles son las principales causas que originan pérdidas en salud, producen muerte prematura y cuáles son los estilos de vida y los factores de riesgo que producen una mayor carga a los servicios de salud con la finalidad de implementar estrategias preventivas y de control dirigidas a impactar en la incidencia de los principales problemas de salud y no sólo contener su impacto en los sistemas de atención primaria y especializada (hospitalaria). Los estudios sobre la carga de la enfermedad, permiten estimar las pérdidas en salud a través de la comprobación (completa y precisa) de todas las causas de muerte; de aquellas que nos conducen a la muerte de manera prematura (evitables), de las que provocan discapacidad (no letales), de las causas de muerte atribuibles a diferentes factores de riesgo (prevenibles) y de las enfermedades que nos hacen perder años de vida saludables muy valiosos en cualquier etapa de nuestra vida. Este tipo de estudios son un ejemplo de la integración de datos provenientes de las diferentes fuentes de información ya mencionadas.

Los estudios de carga de enfermedad ofrecen una manera diferente de analizar las pérdidas de salud al aportar un indicador compuesto que integra los daños provocados por la muerte prematura y los daños por vivir enfermo y discapacitado con diferentes niveles de severidad por una o varias enfermedades a la vez. Los años de vida perdidos por una muerte prematura (AVMP) y los años de vida asociados a discapacidad (AVD) se integran en un solo indicador que se traduce como los años de vida saludable perdidos (AVISA) por una enfermedad. Los AVISA otorgan un peso equivalente a las enfermedades letales y a aquellas que no conducen a la muerte pero que afectan las capacidades de los individuos de maneras insidiosas y/o permanentes. Estas pérdidas ejercen presiones diversas sobre los servicios de salud por la magnitud de la demanda (frecuencia), los costos que se derivan de una atención continua -muchas veces especializada-, su tratamiento prolongado, la comorbilidad asociada a la larga convivencia con estas enfermedades además de los cuidados familiares que requieren fuera del sector médico.

En el Instituto Nacional de Salud Pública se han desarrollado distintos proyectos de investigación para la evaluación, fortalecimiento, integración y uso de los sistemas de información en salud, así como para analizar las diferentes métricas de la carga de la enfermedad.

Esta línea tiene el propósito de desarrollar conocimiento para el fortalecimiento de los sistemas de información en salud agrupando todos aquellos proyectos de investigación que tengan como objetivo estudiar alguno de los componentes de los sistemas de información como son: sus recursos (humanos, infraestructura y normativos), indicadores, fuentes de datos, manejo de la información, productos derivados del análisis de la información, así como su difusión y uso. También hará posible el diseñar programas de prevención y control adecuados a la tendencia de los principales retos sanitarios y proporcionará elementos más finos para realizar evaluaciones de impacto de las intervenciones y programas en marcha. Por ende, ayudará a la producción continua de evidencias que apoyen la toma de decisiones en salud a nivel municipal, estatal, nacional e internacional.

Dentro de esta línea se incluyen los estudios que analizan los procesos de recolección, transmisión, almacenamiento, procesamiento y análisis de la información como también se incorporan aquellos que utilizan, integran y procesan datos provenientes de los diferentes subsistemas de información en el sector salud, o fuera de él, para generar el conocimiento necesario para evaluar el estado de la salud de la población y sus determinantes.

Última actualización:
jueves 19 noviembre 2020 12:00:16 por Webmaster INSP